El arte de la seducción

Feromonas: La química de la atracción.


Es un hecho muy común asociar el atractivo sexual con el atractivo físico o la sensualidad puramente estética y pensar que solo si se tiene un cuerpo escultural se tendrá en consecuencia éxito en el plano sexual.

Los últimos descubrimientos científicos se basan en la hipótesis de que el atractivo sexual en realidad se debe a sustancias químicas naturales llamadas ¨feromonas¨. El origen de esta palabra es griego y significa: pheran (transferir) y horman (excitar), en otras palabras se podría decir que significa ¨transmitir excitación¨ . Las feromonas son sustancias químicas secretadas con el fin de provocar un comportamiento de atracción sexual en otro individuo de la misma especie.

Muchas especies de animales utilizan diferentes aromas como mensajeros químicos para atraerse sexualmente, se cree además, que estas sustancias son capaces de afectar el comportamiento de los seres que entran en contacto con ellas y que incluso actúan a gran distancia.

En los seres humanos las feromonas se activan en la pubertad. Tanto los hombres como las mujeres producen cantidades que varían de feromonas ¨masculinas¨: androsterona (derivada de la testosterona), el androstano y el androsterol, pero solo las mujeres secretan las feromonas ¨femeninas¨ que se denominan: ¨copulinas¨.

El olor de las feromonas es ¨imperceptible¨, -al contrario que otros olores que produce el ser humano, como ser el sudor o el olor de los genitales-, sin embargo las feromonas son hormonas producidas por las glándulas apocrinas de la axila y de los alrededores de los genitales.

A lo largo de los últimos 20 años se han realizado diversos experimentos para explicar el comportamiento de las feromonas, para ello se fabricó un extracto del sudor de axilas de hombres y mujeres jóvenes, obviamente sin las bacterias y el olor, y se utilizó en diversos escenarios a modo de ¨test¨ con seres humanos de distintos países y culturas.

El funcionamiento de las feromonas básicamente radica en la percepción subconsciente del olor a través del órgano vomeronasal (OVN) que es un órgano muy pequeño ubicado en la parte interna de la naríz, que se conecta a través de terminaciones nerviosas con el hipotálamo, parte del cerebro que controla el estímulo sexual y otras emociones.

Es importante destacar que estar sometidos a la influencia de las feromonas del sexo opuesto no incrementa la excitación, el nivel de la actividad sexual, o la líbido en sí misma; al parecer las feromonas se limitan a hacer que un individuo se vea un poco más atractivo a los ojos de alguien del sexo opuesto, por eso se dice que propician un acercamiento social, es decir, actúan haciendo que, a una persona -que en la mayoria de los casos pasa desapercibida-, se le preste más atención, se le escuche más cuando hable o se le trate de manera más amable.

Por otra parte, tratando un tema tan amplio como variable respecto a la ¨percepción de olores u olfato¨ habrá infinitas combinaciones posibles, sería algo subjetivo, en otras palabras: No todos tenemos la misma composición de órgano vomeronasal (OVN), lo que se explica en el hecho que hay ya infinitas fragancias de perfumes y colonias disponibles en el mercado.

En este sentido es entonces inevitable hablar del mito en el que un perfume actuará como un ¨hechizo de amor¨ , tal como lo grafican algunas series románticas de adolescentes en la que el protagonista simplemente se rocía con un ¨elixir¨ y a continuación todas las mujeres presentes caen rendidas a sus pies.

En la actualidad han surgido una variedad de fórmulas de perfumes con feronomas que pueden actuar diferentemente en cada individuo, las mismas se elaboran en laboratorios con versiones sintetizadas de las hormonas masculinas y femeninas.

Las reacciones de hombres y mujeres expuestas a estas sustancias pueden variar en función de infinidad de circunstancias tales como el ciclo menstrual en la mujer, lugar, humor, miradas, palabras, gestos, etc. Por ello no sería correcto limitar el ¨magnetismo sexual¨a ¨1¨ solo hecho banal como aplicarse un perfume especial, aunque éste último sea efectivo o no.

Existe la expresión: ¨hay química entre ellos¨ y probablemente signifique que en determinadas parejas existe una fusión a modo de ecuación química hormonal que combinada en conjunto funciona equilibradamente a la hora de sentir atracción sexual el uno por el otro...